Trabajadores sufren duras medidas de contención contra la COVID-19

Según los informes, el 19 de octubre la cantidad total de casos de COVID-19 en Minuwangoda Brandix aumentó a 2122, incluyendo más de mil trabajadores de Brandix apparel limited, sus contactos cercanos y familiares.

Este grupo conforma casi la mitad de la cantidad total de casos de COVID en Sri Lanka y ha recibido atención a nivel nacional.

Los sindicatos afirman que las fuerzas armadas, que administran los centros de cuarentena de COVID, entraron, sin previo aviso y durante la noche, a las habitaciones de hospedaje de los trabajadores de la confección, pidiéndoles que se trasladen inmediatamente a estos centros.

Anton Marcus, del Sindicato de Trabajadores de las Zonas Francas y de los Servicios Generales, expresó:

“Si las fábricas hubieran formado comités de salud tal como lo decidió el equipo de trabajo tripartito, se habrían identificado los problemas de salud más temprano y esta crisis podría haberse evitado. Es imperativo que se formen comités de salud inmediatamente en cada fábrica de indumentaria”.

“Las medidas de cuarentena forzosas deben detenerse y los trabajadores deben ser tratados con dignidad. Apelamos al gobierno para que proporcione seguridad laboral y de ingresos a los trabajadores, así como salud y seguridad, asegurándose al mismo tiempo de que la crisis no dañe también al sector”.

A los trabajadores no se les dio tiempo para prepararse o recoger sus pertenencias. Los llevaron en conjunto, sin seguir ningún proceso de seguridad como el distanciamiento social, a los distantes centros de cuarentena. No se les dio oportunidad de avisar a alguien lo que estaba pasando.

El hecho de que el centro de cuarentena carecía de medidas de seguridad, instalaciones sanitarias básicas, personal de salud y acceso a alimentos de calidad significó una mayor posibilidad de infección entre los trabajadores en cuarentena. Los familiares de los trabajadores en cuarentena no obtuvieron ninguna información: ni siquiera los funcionarios del gobierno local sabían nada.

Varios informes sugieren que los directores de la empresa insistieron en mantener la producción para alcanzar los objetivos establecidos y no lograron detener la crisis sanitaria en desarrollo entre los trabajadores.

Apoorva Kaiwar, secretaria regional de IndustriALL, expresó:

“Estamos muy preocupados por las duras medidas de cuarentena y su impacto sobre los trabajadores y sus familias. El gobierno de Sri Lanka debería seguir las normas internacionales establecidas para controlar la pandemia respetando los derechos de los pacientes. El gobierno y el empleador deberían observar que la mayoría de los pacientes del grupo de Minuwangoda Brandix son trabajadoras y asegurarse de que se les proporcionen medidas de seguridad y salud apropiadas”.

Crédito fotográfico: Trabajadores en Nordtext, Colombo, Sri Lanka. Banco de Desarrollo de Asia, Flickr