La salud y la seguridad en el trabajo debe convertirse en un derecho fundamental de la OIT

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Ha quedado demostrado que el objetivo de alcanzar la meta de cero accidentes graves o fatales, así como cero lesiones, enfermedades y daños relacionados con el trabajo, no es más que un espejismo. Los empleadores siguen incumpliendo su deber de diligencia respecto de las personas a su cargo. Los sistemas actuales de salud y de seguridad a nivel mundial siguen fallándole a los trabajadores en relación con lo que la OIT denomina la “enorme carga de las malas condiciones de trabajo”. Estos son los resultados de esta carga:

El costo social y económico de las malas condiciones de trabajo es enorme:

Debido al incumplimiento del deber de diligencia por parte de los empleadores, así como a los costos impresionantes que esto conlleva, es momento de reconocer a la salud y la seguridad como un derecho fundamental en el trabajo.

Mientras nos preparamos para conmemorar y hacer un minuto de silencio el 28 de abril, el movimiento sindical mundial exhorta a cuestionar radicalmente el enfoque desinteresado que se le suele dar a la gestión de la salud y la seguridad laboral. Se debe reconocer y hacer de la salud y la seguridad un derecho fundamental en el trabajo.

IndustriALL Global Union se suma a la convocatoria realizada con motivo de la Declaración del Centenario de la OIT para el Futuro del Trabajo de 2019, que expresa que “las condiciones de trabajo seguras y saludables son fundamentales para un trabajo decente”. En la resolución de la Conferencia, aprobada posteriormente, se pidió al Consejo de Administración que “considerara, lo antes posible, propuestas para incluir condiciones de trabajo seguras y saludables en el marco de los principios y derechos fundamentales en el trabajo de la OIT”, tal como lo hacen los ocho convenios fundamentales de este organismo.

Este 28 de abril, recordamos a las víctimas de los siguientes homicidios industriales y sus familias:
•    El colapso del Rana Plaza en 2013
•    La ruptura de la presa de residuos de Brumadinho en 2019
•    La interminable masacre en las minas de Pakistán