Los sindicatos de Myanmar luchan contra los obstáculos a la organización

La represión sindical está muy extendida en Myanmar; el afiliado a la IndustriALL, la Federación de Trabajadores Industriales de Myanmar (IWFM), ha perdido 16 de sus 65 sindicatos a nivel de empresa por esta causa. Una táctica común es cerrar la fábrica durante breve período, desembarazándose así del sindicato, y abrirla de nuevo con otro nombre semanas más tarde con trabajadores no sindicados.

Los aprendices suelen formar parte de la fuerza de trabajo, porque son mano de obra barata, y a veces el trabajo se desplaza a partes no sindicadas de la misma empresa. Los dirigentes y los miembros sindicales son despedidos, o no se les vuelve a contratar cuando expiran sus contratos de corta duración.

En el sector minero, organizado por la Federación de Trabajadores Mineros de Myanmar (MWFM), los llamados alborotadores se trasladan a una mina diferente, lejos de su actividad sindical. Los sindicatos también informan de matones a sueldo, que amenazan a los líderes sindicales con violencia física, y a veces realmente los golpean.

Las minas suelen estar lejos de las grandes ciudades, por lo que la labor sindical es difícil. La extracción a pequeña escala está bastante generalizada, pues es trabajo informal.

El proyecto de potenciación sindical de la IndustriALL, apoyado por Mondiaal FNV de Países Bajos, SASK de Finlandia y la FES de Alemania, está reforzando a los sindicatos mediante cursos de formación y el acceso a los organizadores de los trabajadores.

Y, a pesar de la represión sindical, los trabajadores se están organizando. Desde 2014, la IWFM ha crecido de 6.000 a cerca de 16.000 miembros. La MWFM tiene actualmente 5.500 miembros, 750 más desde junio de 2018, cuando comenzó el nuevo período del proyecto.

Los sindicatos informan igualmente de progresos en la negociación colectiva respecto a los sueldos y a la salud y la seguridad. En un caso, 300 mineros han conseguido el derecho a vacaciones pagadas: la primera vez en cinco años. También se presta más atención a las cuestiones relativas a las mujeres y a los trabajadores jóvenes.

Con el apoyo de la ACT, la IWFM está tratando de lograr un acuerdo sectorial para el sector textil. En la actualidad, no todas las empresas de la confección que se abastecen de Myanmar pagan el salario mínimo de 4.800 Kyat diarios (3 $ EE.UU.), por lo que un acuerdo a nivel de la industria supondría un gran logro en la lucha por un salario digno.

En una reunión de planificación del proyecto, celebrada en Rangún el 14 y el 15 de noviembre, ambos sindicatos identificaron planes de trabajo para 2019 que incluyen lo siguiente: