Más de 11.600 trabajadores de la confección bangladeshíes pierden sus empleos y afrontan la represión

Según una estimación proporcionada por el Consejo de Bangladesh de la IndustriALL (IBC), que es el órgano nacional de coordinación de los afiliados a la IndustriALL Global Union, más de 11.600 trabajadores han perdido sus empleos.

Muchos de ellos, en particular trabajadores de categoría superior, fueron obligados a renunciar, para no tener que pagar las empresas mayores salarios y prestaciones de la seguridad social. Los despidos tuvieron lugar a raíz de los aumentos salariales marginales anunciados después de las protestas de los trabajadores de la confección.

Los empleadores y la policía han presentado denuncias contra más de 3.000 trabajadores identificados, y unos 70 han sido detenidos, algunos de ellos liberados bajo fianza. A principios de este año, un trabajador murió y muchos resultaron heridos en las protestas.

Incluso semanas después de las protestas, numerosos trabajadores temen ser detenidos con acusaciones falsas. Muchos han sido amenazados con violencia física por matones a sueldo, si siguen exigiendo salarios más altos.

Los trabajadores despedidos tienen dificultades para encontrar nuevo empleo, ya que se utilizan datos biométricos vinculados a sus registros de empleo para identificar a los trabajadores y denegarles la contratación, en función de su participación en actividades y protestas sindicales.

Valter Sanches, secretario general de la IndustriALL Global Union, dijo:

“Estamos sorprendidos por las acusaciones falsas, las detenciones, los despidos y las amenazas de violencia contra los trabajadores por los empleadores y la maquinaria del Estado.

“Los empleadores y las marcas tienen que poner fin al clima de temor entre los trabajadores y crear un entorno de trabajo que respete el derecho de los trabajadores a la libertad sindical y el efectivo reconocimiento del derecho a la negociación colectiva."

Salauddin Shapon, secretario general del IBC, dijo:

“Con las detenciones de dirigentes y cargos sindicales con el tácito apoyo de los empleadores se trata de paralizar las actividades sindicales. El acoso tiene que cesar inmediatamente. Los empleadores y el Gobierno deben retirar todas las acusaciones falsas contra los trabajadores y anular todos los despidos y suspensiones injustos. Los empleadores deben pagar los salarios anunciados por el Gobierno."

Los trabajadores suspendidos y despedidos pertenecían a empresas que producen para marcas mundiales, como H&M, Inditex, KiK, Voegele, LIDL, Inditex, Mango, Next, Matalan, VF, Takko, ALDI, Marks & Spencer, Puma, Wal Mart, JC Penny, Tesco, Stanley Stella y muchas otras.