Los mineros de uranio ucranianos luchan por sus puestos de trabajo

La Planta de Procesamiento y Minería del Este, SkhidGZK, de propiedad estatal, que ha estado en crisis desde hace tiempo, recientemente detuvo sus operaciones, lo que puso en grave riesgo los empleos de 8000 trabajadores. Este cese también es una amenaza para la seguridad de las minas, con consecuencias ambientales potencialmente devastadoras.

El 7 de julio, Atomprofspilka, el Sindicato de Trabajadores de la Industria y Energía Nuclear de Ucrania, formó un piquete frente al Ministerio de Energía en Kiev para exigir soluciones inmediatas que garanticen el funcionamiento, mantenimiento y desarrollo sostenibles de la planta, así como la preservación de los puestos de trabajo de sus 8000 empleados. 

El Sindicato Independiente de Mineros de Ucrania (NPGU) movilizó a sus miembros en una manifestación en la región de Kirovograd, donde los trabajadores de las minas de uranio y sus familiares bloquearon la carretera del 12 al 16 de julio. A su vez, otros mineros se negaron a ingresar a las minas de uranio, exigiendo el funcionamiento sostenible de la empresa y la liquidación de los atrasos salariales, que han alcanzado los 89 millones de UAH (US$ 3,26 millones).

Los reclamos de los sindicatos son los siguientes:

El secretario general de IndustriALL, Valter Sanches, en una carta al primer ministro de Ucrania, pidió al gobierno:

“… que actúe de inmediato para garantizar el desarrollo y la implementación de una política industrial sostenible, incluida la política energética, con un diálogo social genuino con los sindicatos como la única forma de resolver problemas mientras se reforma el sector energético, y que garantice, en particular, el funcionamiento y desarrollo sostenible de la SE SkhidGZK y el pago oportuno de salarios para sus trabajadores”.