¡Liberen a los sindicalistas encarcelados de Myanmar! ¡Reconozcan al NUG!

Su encarcelamiento es una parodia de la justicia y una burla a la democracia. Los derechos sindicales están reconocidos y garantizados a nivel mundial por la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). No se puede permitir que el encarcelamiento de los trabajadores y sindicalistas por el ejercicio de estos derechos en defensa de la democracia pase desapercibido. Los derechos humanos y sindicales no son sugerencias: son derechos universales e inalienables que deben aplicarse a todos los trabajadores, sin discriminación ni riesgo de represión.

Los derechos sindicales solo pueden prosperar en un entorno democrático. Solo pueden crecer y florecer al calor de Gobiernos comprometidos con los procesos democráticos y el Estado de derecho. Por tanto, las federaciones sindicales internacionales reafirman su llamamiento a la Asamblea General de las Naciones Unidas para que reconozca los poderes del Gobierno de Unidad Nacional (NUG, por sus siglas en inglés) de Myanmar como el único y verdadero Gobierno democrático de este país. Al reconocer al NUG, se podrá proteger los derechos humanos y sindicales de los trabajadores birmanos y, de una vez por todas, poner fin a la brutal dictadura de la junta militar y a la falsa representación del país ante la comunidad internacional.

Las federaciones sindicales internacionales también condenan, en los términos más enérgicos posibles, los abusos generalizados contra los derechos humanos, la tortura y los asesinatos de los activistas democráticos en Myanmar, tanto dentro como fuera de las prisiones. Instamos encarecidamente a las Naciones Unidas y a todas las instituciones internacionales de derechos humanos pertinentes a que adopten medidas enérgicas sobre esta cuestión y lleven ante la justicia a todos los responsables de estas atrocidades.

Los sindicatos no deben descansar hasta que todos los sindicalistas, en todo el mundo, estén libres de la represión y del abuso de sus derechos fundamentales. La democracia es un derecho de todos los trabajadores. Cuando y donde quiera que haya tiranía, los sindicatos responderán con unidad y solidaridad.

Federaciones sindicales internacionales en Ginebra hoy, pidiendo la liberación inmediata de los sindicalistas encarcelados en Myanmar.